Hace ya casi un año de que la aparente historia de amor sin final, se termino. Después de lagrimas, oraciones, rabias, palabras de sanidad, amigos a mi lado, canciones, sueños y otras cosas que Dios uso para ayudarme a salir de la tristeza y la decepción, te perdone. Te deje ir y renuncie a todo pacto o voto que había hecho contigo. Al fin pude sonreír, ver atrás y decir, que vi al fin el beneficio y el lado positivo de que todo lo hayas tirado a la basura con tu infidelidad. Gracia a Dios no estábamos casados y no habían niños de por medio.
Ahora, aparece alguien en mi vida que me esta conquistando, que me anima a amar y abrirme a nuevas oportunidades. El ha sabido ser paciente, me ha demostrado que quiere en verdad estar conmigo a pesar de mi.
Todo había sido como río fluyendo sin problemas hasta que hace un par de días los celos, ese sentimiento que no abandono, me hizo decirle cosas sin sentido y que lo hicieron sentir mal, y entonces entendí.... lo que paso hace ya casi un año con tu infidelidad aun tiene secuelas en mi vida, miedo de volver a sufrir lo mismo, miedo de no volver a ser suficiente, y otra vez llore, y le grite al viento que te odiaba, y pensé... aun no estoy lista o esa fue mi impresión en ese momento.
Mientras lo averiguo, le pido a Dios que me arranque esos miedos y ese trauma emocional que ha dejado tu huella en mi y que El te perdone por haber jugado así conmigo, y al final... ser totalmente libre de tu sombra y tu daño en mi vida. Y por añadidura, volver a amar tan genuina mente como te ame a ti, de mas no esta decir que en esto voy por un muy buen camino.


